Burger King Nalón


            Si les digo, Nalón Carcami S.L., probablemente no les suene de nada. Ahora bien, si les hablo de la franquicia que gestiona la conocida marca de comida rápida Burger King, en el Centro Comercial Valle del Nalón, a buen seguro que pueden identificarla perfectamente.

            Desgraciadamente han sido noticia este mes por propiciar uno de los atentados más graves a los derechos fundamentales de las personas trabajadoras en La Cuenca en los últimos años.


            Es una empresa, con diez trabajadoras, en la que tradicionalmente en todos los procesos de elecciones sindicales, sólo se presentaba una candidatura, la avalada por la UGT. Nuestras dificultades para encontrar candidatas eran conocidas, el miedo a las represalias siempre ha sido patente.
            En esta ocasión, porque de tanto apretar “suele pasarse de rosca el tornillo”, una compañera dio el paso a concurrir por CCOO, y logramos que fuese elegida delegada de personal por 7 votos contra 3. Las amenazas no tardaron en cumplirse y los despidos, o finales de contratos temporales, llegaron pronto para seis personas. La delegada permaneció en la empresa por sus garantías sindicales.

            Pero estamos de enhorabuena porque Comisiones Obreras ha demostrado, una vez más, que por algo es el primer Sindicato del país. Que si golpean a una/o de nosotras/os, nos golpean a todos/as. Y frente al caciquismo tenemos capacidad de respuesta. Concentraciones, campaña de información, llamamiento a no consumir, ect. Junto con unos servicios jurídicos excepcionales, se ha conseguido su reincorporación al puesto de trabajo, con el abono de los salarios dejados de percibir.

            La sentencia es demoledora. Determina que la actitud de la empresa es de coacción “desde luego rayana en conducta delictiva”, y que la candidatura de UGT fue “fomentada por la empresa”. En definitiva que fueron despedidas, simple y llanamente, por ejercer libremente su derecho al voto.

            Es lamentable que cuarenta años después de la muerte de Franco, la democracia aún no haya llegado de puertas adentro de muchas empresas. De ahí radica la importancia de la organización de la clase trabajadora, de nuestra unidad para la acción y la firme voluntad de cambiar este sistema de base.